Hay partido en el PCE y tiene nombres e interrogantes
Hablar de nombres antes que del programa y de la línea política tiene la desventaja, además, de parecer que lo que se busca es simplemente el reemplazo de las personas de la dirección actual. ¿Dónde está, pues, la alternativa crítica al plan estratégico del partido que la dirección de Enrique Santiago ha logrado imponer con su escueta mayoría actual?
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Dos meses después de que apareciera publicada en la prensa una declaración crítica con la actual dirección del PCE, titulada “Hay partido”, acaba de difundirse internamente y por las redes sociales una campaña para presentar al aspirante a sustituir a Enrique Santiago, actual secretario general y portavoz de la facción oficialista del partido. Se trata de Roberto Ruiz, camarada asturiano que fue uno de los firmantes del manifiesto “Hay partido” y que se presenta ahora públicamente, arropado por diversos dirigentes de las organizaciones territoriales del partido mayormente críticas que también firmaron la declaración.
Este es el escueto comunicado difundido este 28 de mayo por las redes sociales:
“Camaradas, ha llegado el momento de presentar nuestra propuesta colectiva. Él es Rober, nuestro candidato a Secretario General del PCE. Pero como puedes ver en este vídeo, no camina solo: somos un hilo rojo colectivo que recorre cada rincón de nuestra organización.”
#HayPartido ✊🏻
Faltando seis meses para la realización prevista del XXII Congreso comunista, mediante este pronunciamiento público se asume, pues, desde el sector crítico, un llamamiento a preparar esta convocatoria y cambiar la actual dirección del partido.
Un llamamiento, por otra parte, que a la militancia de base sorprende doblemente. Primero, por el hecho de hablar primero de nombres y no de propuestas políticas, e incluso de que se anuncien unas candidaturas que han sido pertrechadas fuera del normal funcionamiento del proceso asambleario donde han de participar las células (núcleos) y demás organizaciones territoriales del partido.
Segundo, porque el manifiesto “Hay partido” no constituye en modo alguno una propuesta política programática, como ya planteamos en su día. Si por lo que fuera el XXII Congreso del PCE se limita al final (como parecen pretender los oficialistas de Enrique Santiago) a dirimir entre los equipos directivos en contraste, hurtando priorizar el debate y resolución sobre la línea política a seguir en el futuro por el partido, se habrá perdido nuevamente la posibilidad de avanzar hacia el partido de clase que la sociedad y el momento político requieren.
Hablar de nombres antes que del programa y de la línea política tiene la desventaja, además, de parecer que lo que se busca es simplemente el reemplazo de las personas de la dirección actual. ¿Dónde está, pues, la alternativa crítica al plan estratégico del partido que la dirección de Enrique Santiago ha logrado imponer con su escueta mayoría actual?
La candidatura critica, por el momento, se sigue remitiendo a su manifiesto -Hay partido- que defiende, muy apropiadamente, que el PCE debe volver a ser un instrumento útil para la clase trabajadora; recuperar el debate interno y dejar atrás la subordinación política al PSOE.
Asimismo, en este documento publicado en la prensa y que obviamente no da para abordar en profundidad la situación política y las alternativas, se propone revitalizar el partido con más participación militante, especialmente de jóvenes comunistas. Pero, reactivar la organización, ampliar su conexión con los conflictos reales de la mayoría social y reafirmar al PCE como fuerza necesaria ante la ofensiva de la ultraderecha y la crisis social, más que un programa político constituye una declaración de buenas intenciones.
Si gana el congreso la dirección crítica, aparte de salirse del gobierno de coalición y apoyar al PSOE según sean sus políticas, ¿qué orientación se tomará con respecto a salir del OTAN, y con respecto a la UE del rearme y los recortes sociales? ¿Se planteará acabar con el actual régimen monárquico? ¿Y qué decir de las relaciones con Sumar, IU o el frente amplio? … son múltiples las cuestiones políticas que exigirían debatirse en un proceso congresual en el que participe toda la militancia e incluso otras entidades y fuerzas sociales. Y para que haya un debate amplio son necesarias propuestas políticas concretas y justificadas, además de las ponencias oficialistas.
Hay que insistir: ¿cuáles son las propuestas políticas alternativas que justificarían proponer a Roberto Ruiz en lugar de a Enrique Santiago?
Históricamente, los congresos del PCE son procesos de debate político en toda la organización, seguido por la elección de delegados para participar en la asamblea congresual y la votación final de las personas significadas en la defensa de unas u otras propuestas políticas. La elección final del nuevo Secretario General está condicionada por los estatutos a la elección previa del órgano máximo de dirección entre congresos, el comité central, que es quien lo nombra al acabar el congreso.
Ahora ya se han pronunciado nombres, cabe pensar que, para mejor articular internamente el sector crítico, pero quedarse solo en eso evidenciaría una clara debilidad política…
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En Catalunya acabamos de lograr la reunificación con los camaradas del antiguo PCC. Estábamos separados desde 1981. Ahora se trata de incorporar a más comunistas. No de dividirnos. Hemos sido siempre un partido de lucha y de gobierno. Ganar visibilidad y ser más fuertes ante el peligro de la extrema derecha
¡Änimo y buen trabajo comunista!