Opinión

La conducta de Israel en Gaza según la Convención para la Prevención y la Sanción del Crimen de Genocidio

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Yoav Galant, exministro de Defensa sobre el que pesa una orden de arresto, declaró «Estamos luchando contra animales humanos, y actuamos en consecuencia» mientras anunciaba medidas para suprimir la electricidad, el agua, la comida y el combustible a la población palestina.

En el capítulo anterior indicábamos los elementos constitutivos del delito de genocidio de acuerdo con el artículo II de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. Este entiende como tal «cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso».

El Informe de 16 de septiembre pasado emitido por la Comisión Internacional Independiente de investigación sobre el territorio palestino ocupado, incluido Jerusalén oriental e Israel, analiza de manera exhaustiva los actos concretos que se imputan a las autoridades de Israel y que se incluirían dentro de aquellos que son definitorios del delito de genocidio en el texto legal antes referido.

a) Matanza de miembros del grupo.

En relación con el artículo II de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio antes indicado, el primer acto considerado como genocidio es el de la matanza de miembros del grupo, equivalentes a los de asesinato como crimen contra la humanidad y el asesinato deliberado como un crimen de guerra, añadiendo el Informe que «no se exige un mínimo número de víctimas para que el acto constituya un acto genocida de asesinato, y la forma de matar es irrelevante».

El Informe aprecia constataciones fácticas con el valor de hechos probados los siguientes: decenas de miles de muertes, incluidas familias enteras de palestinos en Gaza aniquiladas. Desde el 7 de octubre de 2023 hasta el 31 de julio de 2025, 60.199 palestinos fueron asesinados, de los cuales 18.430 eran niños y 9.735 mujeres. La esperanza de vida (en promedio, ambos sexos combinados) en Gaza disminuyó de 75,5 años para el año anterior a octubre de 2023 a 40,5 años durante los primeros 12 meses de la guerra, una disminución dramática de 34,9 años de esperanza de vida (46,3 por ciento). Destaca el Informe que esta cifra «no tiene en cuenta el efecto indirecto del conflicto sobre la mortalidad, por ejemplo, las muertes debidas a la incapacidad de acceso a la atención médica o desnutrición; la esperanza de vida sería menor si tal información fuera disponible.» El 83 por ciento de los muertos en Gaza fueron civiles.

En esta matanza el estado sionista ha utilizado municiones pesadas no guiadas con un amplio margen de error en áreas residenciales densamente pobladas. El portavoz de las fuerzas de seguridad israelíes ha dicho: «Estamos enfocados en lo que causa el máximo daño». Un experto militar, asegura el Informe, indica que el ejército sionista lanza sobre Gaza tantas bombas en una semana como las que EE.UU. disparaba en Afganistán en un año. Y añade que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 7 de octubre de 2023 y 30 el de julio de 2024, Israel llevó a cabo 498 ataques contra instalaciones sanitarias en la Franja de Gaza.

En todos los casos analizados por la Comisión en relación con los atentados perpetrados se constató que las fuerzas de seguridad israelíes tenían un conocimiento claro de la presencia de civiles palestinos a lo largo de las rutas de evacuación y dentro de las áreas seguras; sin embargo dispararon y mataron a civiles, algunos de los cuales (incluidos niños) estaban alzando improvisadamente banderas blancas. Algunos niños, incluidos los más pequeños, recibieron disparos en la cabeza por francotiradores.

La Comisión también destaca «las muertes que resultaron del bloqueo de ayuda humanitaria, especialmente medicamentos y equipos médicos.» Los palestinos de Gaza fueron atacados en sus casas, en hospitales y en refugios (incluidas las escuelas y los lugares religiosos), durante las evacuaciones. Los asesinatos incluso han ocurrido durante períodos de alto el fuego y sin previo aviso. Igualmente, la Comisión ha constatado en sus informes anteriores que las fuerzas de seguridad israelíes han atacado y matado deliberadamente al personal médico y a los trabajadores humanitarios como el ocurrido en Tal as-Sultan, en la zona de Rafah, el 23 de marzo de 2025.

La regla general, concluye en este punto el Informe, es que las víctimas han sido atacadas colectivamente «debido a su identidad como palestinos.» Por lo tanto, la Comisión concluyó que las autoridades israelíes han cometido el crimen de lesa humanidad de exterminio en la Franja de Gaza matando civiles palestinos. «Si bien el número de víctimas no es relevante para que un acto constituya un acto de genocidio, la Comisión observa que el número de víctimas puede ser tomado en consideración para establecer la intención genocida

La Comisión también observa que las muertes fueron el resultado de las condiciones de vida en Gaza expresamente creadas para provocar la destrucción de los palestinos, «especialmente el bloqueo de medicamentos, equipos médicos, alimentos y agua para que no entren en Gaza

b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo.

La Comisión señala que el perjuicio infligido no tiene porqué ser permanente o irremediable. El concepto jurídico de «causar lesiones corporales graves» significa que tal acto no llega a matar, pero daña gravemente la salud, desfigura o causa lesiones graves a los órganos o sentidos externos o internos. Ejemplos de actos que causan daños corporales o mentales son la «tortura y daños inhumanos o degradantes». El desplazamiento forzado, el miedo y la incertidumbre en relación con el destino de las víctimas y las dificultades financieras y emocionales pueden conducir también a graves daño físicos y mentales.

A 30 de julio de 2025, el número de personas heridas según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), es de 146.269 palestinos. Esta entidad ha declarado que «Gaza es el hogar de la mayor cohorte de niños amputados en la historia moderna». El jefe de la Unidad de Información de Salud del Ministerio de Salud de Gaza declaró que han registrado «4.500 casos de amputación a finales de 2024, como resultado de continuos ataques aéreos y terrestres israelíes contra Gaza» desde octubre de 2023, de los cuales se estima que 800 eran niños y 540 eran mujeres.

Los ataques a edificios residenciales han resultado en importantes alteraciones físicas de la vida, daño emocional y cognitivo para los menores afectados, muchos de los cuales tuvieron que ser retirados de los escombros con varios grados de lesiones. Según UNICEF, a unos 1.000 niños se les había amputado una o más extremidades a finales de noviembre de 2023. Algunas de estas amputaciones se realizaron sin anestesia.

El Informe de la Comisión también resalta que la operación militar israelí ha dado lugar a más de 1,9 millones de personas desplazadas desde octubre de 2023 hasta el 25 de junio de 2025 en Gaza. En relación con los detenidos, el texto afirma que muchos de ellos han sido «desnudados, transportados desnudos, con los ojos vendados, pateados, golpeados, sexualmente agredidos y amenazados de muerte.» Sometidos a palizas, incluso con porras y palos de madera, mientras están inmovilizados, con intimidación y ataques de perros.

La crueldad con los detenidos ha llegado hasta el extremo, expone la Comisión, de casos de violación y agresión sexual, «incluido el uso de una sonda eléctrica para causar quemaduras en el ano y la inserción de objetos, como palos, palos de escoba y verduras, en el ano de los detenidos». La Comisión ha constatado que las mujeres detenidas fueron sometidas a agresiones sexuales y hostigamiento en las instalaciones militares y del Servicio Penitenciario de Israel, así como amenazas de sus vidas y de violación. El acoso sexual incluyó intentos de besar y tocar sus senos. «Ya sea que se dirija a mujeres, hombres, niños o niñas, la violencia sexual se llevó a cabo no solo para degradar y humillar profundamente a las víctimas directas, sino castigar al grupo palestino en su conjunto.»

La Comisión subraya que las fuerzas de seguridad israelíes «cometieron torturas, violaciones y otras formas de violencia sexual y crueles, inhumanos y trato degradante contra los detenidos palestinos y que ha resultado en graves daños corporales y mentales a las víctimas.» El dictamen de la Comisión indica además «que las fuerzas de seguridad han causado directamente y seguirán causando a los palestinos en Gaza, incluidos los niños, daño mental grave a largo plazo, incluida la ansiedad, angustia emocional y trauma, que se ve agravado por el sentimiento de impotencia y su incapacidad para regresar a sus hogares. La Comisión considera que las tácticas militares empleadas, como el grave maltrato de los detenidos palestinos y la atmósfera creada durante el proceso de evacuación… tenía la intención de infligir un trauma mental inmediato y a largo plazo sobre los palestinos.»

c) Sometimiento intencionado del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial.

El informe de la Comisión observa que infligir deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física de un grupo no significa que tal acción deba conducir de manera inmediata o realmente a la muerte de los miembros del grupo, pero debe apuntar a su destrucción, total o parcialmente.

Entre estos actos genocidas se encuentran «la violación, la violencia sexual, la privación de alimentos y agua, la reducción o destrucción de servicios médicos y refugio requeridos, la falta de higiene y saneamiento, la expulsión y destrucción de hogares y la expulsión de viviendas.» El período de duración de tal privación debe ser de «duración suficiente» para provocar la destrucción del grupo.

El informe observa que, casi inmediatamente después del atentado del 7 de octubre de 2023 en Israel, las autoridades israelíes anunciaron un «asedio total» a Gaza, e igualmente mostraron su intención, desde el 9 de octubre de 2023, de «instrumentalizar el suministro de productos de primera necesidad, incluidos los alimentos, medicinas, agua, combustible y electricidad y retener como rehén a toda la población de la Franja de Gaza

La Comisión examinó fotos y vídeos que mostraban «las destrucciones de complejos residenciales y barrios enteros en la Franja de Gaza, incluidas las tierras agrícolas, las instalaciones públicas, los lugares religiosos y culturales, las escuelas, universidades y hospitales». Muchos de estos lugares fueron dañados o destruidos por ataques aéreos, así como proyectiles de tanques y artillería. Algunos fueron destruidos por excavadoras o demoliciones controladas, haciendo que estas áreas quedasen inhabitables. Residentes de la ciudad de Gaza dijeron a la Comisión que las fuerzas de seguridad israelíes habían saqueado todo lo que había en sus casas, destruyeron sus autos y luego quemaban las viviendas. En particular, los soldados israelíes han admitido quemar casas en publicaciones en redes sociales. Las oleadas de bombardeos han dejado la parte norte de la Franja de Gaza y Khan Younis en el sur prácticamente inhabitables.

Según el análisis de imágenes satelitales, UNOSAT  [1]UNOSAT es un programa tecnológico intensivo bajo el Instituto de las Naciones Unidas para Formación Profesional e Investigaciones (UNITAR), implementado con el apoyo de la Organización … Seguir leyendo «identificó 70.436 estructuras destruidas y 18.588 estructuras gravemente dañadas en Gaza, de un total de 174.486 estructuras dañadas a fecha de mayo de 2025.» Los bienes de carácter civil que eran esenciales para los palestinos, como las panaderías, fueron también destruidas. En noviembre de 2023, se informó que «todas las panaderías estaban inactivas en el norte de la Franja de Gaza, debido a la falta de combustible, agua y harina de trigo, así como daños sufridos en los molinos y en las propias panaderías durante los ataques.»

La destrucción generalizada «ha interrumpido la producción de cultivos esenciales, provocando que los agricultores perdieran sus medios de subsistencia y acelerando la severa crisis alimentaria que ha conducido a la hambruna.» Según una investigación realizada por Bellingcat y Scripps News, para marzo de 2024, más de 150 sitios religiosos y de patrimonio cultural habían sido dañados o destruidos, incluidas 100 mezquitas y 21 cementerios. En Gaza, en febrero de 2025, 403 de un total de 564 edificios escolares fueron atacados directamente causando daños. De los afectados, 85 escuelas quedaron totalmente destruidas y 73 perdieron al menos la mitad de sus estructuras. Estas escuelas atendían en diversos turnos aproximadamente a más de 435.000 estudiantes, quedando afectados más de 16.000 maestros. «Los ataques israelíes han causado daños a más del 70 por ciento de los edificios escolares en Gaza dejándolos en condiciones en las que la educación de los niños se ha hecho imposible

El dictamen de la Comisión también ha acreditado «que las fuerzas de seguridad israelíes han matado, herido, arrestado, detenido, maltratado deliberadamente, torturaron al personal médico y atacaron vehículos médicos. El acceso a la atención médica en Gaza ha estado severamente restringido desde octubre de 2023.» Los ataques y la destrucción de hospitales y la magnitud de las lesiones traumáticas en toda la Franja de Gaza han desbordado las instalaciones médicas restantes, lo que ha llevado a un colapso del sistema de salud.

El Hospital Turco, único con servicio de oncología en Gaza, hubo de cerrar por ataques aéreos y unos 10.000 pacientes con cáncer quedaron sin tratamiento provocando su fallecimiento. Según el Ministerio de Salud en Gaza, al menos 1.581 trabajadores sanitarios fueron asesinados entre el 7 de octubre de 2023 y 16 de julio de 2025.

Los desplazamientos no voluntarios han afectado a 1,9 millones de personas (alrededor del 90 por ciento de la población) desde octubre de 2023 hasta el 25 de junio de 2025.

Yoav Galant, exministro de Defensa sobre el que pesa una orden de arresto, declaró «Estamos luchando contra animales humanos, y actuamos en consecuencia» mientras anunciaba medidas para suprimir la electricidad, el agua, la comida y el combustible a la población palestina.

El uso de la hambruna por parte de Israel como método de guerra, a través del asedio total a La Franja de Gaza, ha tenido impactos devastadores en los niños, tasas alarmantemente altas de desnutrición aguda, aumentando los riesgos de brotes de enfermedades como el cólera y la diarrea crónica y un exceso de mortalidad significativo.

En un informe anterior, la Comisión constató que las autoridades israelíes han cometido «el crimen de guerra de utilizar intencionadamente el hambre como método de guerra para privar a la población civil de la Franja de Gaza de los bienes indispensables para su supervivencia, incluso cortando el acceso a alimentos, agua, refugio y atención médica, e impidiendo deliberadamente los suministros de socorro

Considerando las pruebas en su totalidad, el Informe de la Comisión ha llegado a la conclusión de que «las autoridades eran conscientes de la alta probabilidad de que sus operaciones militares, la imposición de un asedio total, incluido el bloqueo de la ayuda humanitaria en Gaza, y la destrucción de viviendas y de sistemas e instalaciones de salud conduciría a la destrucción física de los palestinos, total o parcialmente

d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo. Traslado por fuerza de niños a otro grupo.

Para establecer el actus reus en esta categoría, la Comisión observa que las medidas impuestas no tienen por qué ser físicas, sino también psicológicas o sociales, como las amenazas, traumas o leyes que imposibilitan la capacidad de concebir o decidir no procrear. En relación con la mens rea, debe demostrarse que la medida fue destinada a privar a la víctima de la capacidad y la oportunidad de concebir y de parir. Por lo tanto, no es necesario acreditar la prevención efectiva de los nacimientos dentro del grupo, siempre que se compruebe que las medidas impuestas han sido destinadas a prevenir los nacimientos.

El Informe de la Comisión ha comprobado ataques a centros de salud, incluidos los que ofrecen servicios sexuales y reproductivos, atención médica y de los servicios, afectando «a unas 545.000 mujeres y niñas que se encuentran en edad reproductiva en Gaza».

El asedio a Gaza y la consiguiente falta de suministros de nitrógeno líquido, que se utiliza para mantener fríos los tanques de almacenamiento, presentaba desafíos considerables para su operatividad y la preservación del material reproductivo durante los primeros meses de la guerra. El material reproductivo almacenado se perdió en su totalidad.  «La Comisión concluyó que la destrucción de la clínica de FIV (fecundación in vitro) de Al Basma fue una medida destinada a prevenir los nacimientos entre los palestinos en Gaza.» La clínica de fecundación in vitro de Al-Basma era la principal clínica de fecundidad en Gaza.

A modo de corolario, el texto de la Comisión señala que, sobre la base de pruebas plenamente concluyentes, considera que las declaraciones hechas por las autoridades israelíes son evidencia directa de intención genocida. Apoyándose en pruebas circunstanciales, la Comisión concluye «que la intención genocida fue la única inferencia razonable que se pudo extraer sobre la base del patrón de conducta de las autoridades israelíes. Así, la Comisión concluye que las autoridades israelíes y las fuerzas de seguridad israelíes tienen la intención genocida de destruir, en su totalidad o en parte, a los palestinos de la Franja de Gaza.»

Notas

Notas
1 UNOSAT es un programa tecnológico intensivo bajo el Instituto de las Naciones Unidas para Formación Profesional e Investigaciones (UNITAR), implementado con el apoyo de la Organización Europea de Investigaciones Nucleares (CERN) en colaboración con organizaciones tanto de la ONU como de otro tipo.

Qué dice el Informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el territorio palestino ocupado, incluido Jerusalén oriental e Israel.

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