¿Quiénes son los que están detrás de Ayuso y gobiernan en la Comunidad de Madrid?

Para entender lo que ocurre en Madrid, es imprescindible tener en cuenta el historial de algunas de las personas más significativas que controlan hoy la Comunidad.

Las personas que realmente dirigen la Comunidad de Madrid son individuos vinculados a Aznar y a Esperanza Aguirre, próximos a la extrema derecha (por calificarlos de manera benévola), de tendencia marcadamente ultraliberal, autoritaria, con un odio extremo hacia la izquierda, y de los que no cabe duda que uno de sus objetivos políticos más claros es el destrozo de la sanidad pública, mediante el traspaso de todos los activos posibles de ésta a la privada, en cuyo entorno proyectan grandes y suculentos negocios.

Diaz Ayuso no es más que un ariete en manos de estos personajes a la que utilizan, dada su mezcla de ignorancia y desparpajo, para enfrentarse con el Gobierno Sánchez. He aquí algunos de ellos:

Enrique López López, magistrado, nacido en 1963, actual Consejero de Interior y Justicia en el Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Desde muy pronto aparece vinculado al sector más extremista del PP, dando preferencia a la política sobre el ejercicio profesional. Por iniciativa de este partido accede al Consejo General del Poder Judicial, del que es su portavoz desde 2003 a 2008, período en que realizó innumerables ataques al Gobierno de Rodriguez Zapatero. Apoyó al magistrado Jose Luis Requero (Opus Dei), cuando dijo que el matrimonio homosexual era equivalente a que un ser humano se casara con un animal.1

Más tarde en 2013, el Gobierno de Rajoy consigue colocarlo en el Tribunal Constitucional, señalando la prensa en aquel momento que «el afán de colocar a Enrique López había durado seis años».2

Su nombramiento cumplió un record: era el primer magistrado de carrera que ascendía al Tribunal Constitucional sin ser previamente miembro del Tribunal Supremo.

Un juez que apenas había puesto algunas sentencias en su carrera profesional, pues gran parte de ella la había pasado ocupando cargos políticos, al año de su nombramiento es denunciado «conduciendo en moto ebrio y sin casco»,3 cuando circulaba a las 7.30 horas del 1 de junio de 2014 por el Paseo de la Castellana de Madrid. Fue condenado por un delito contra la seguridad vial.

Tuvo que dimitir, y aupado después a la recién creada Sala de Apelaciones de la Audiencia Nacional. El Tribunal Supremo tumbó este nuevo nombramiento porque tampoco cumplía los requisitos legales.4

Este es el personaje al que Diaz Ayuso ha encomendado la Consejería de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid.

Pero hay que reconocerle una gran virtud: como bien nacido, es muy agradecido, tremendamente agradecido.

Después de lo que el PP ha hecho por él, lo que ha bregado por colocarlo en los mejores cargos y de más poder, saltándose los requisitos, postergando a otros más idóneos, para conducir finalmente beodo por la Castellana y malbaratar tan ímprobos esfuerzos, está dispuesto a todo, literalmente a hacer lo que haga falta, para compensar a su partido y demostrarle que era merecedor de su confianza.

Así que visto lo visto, casi mejor que esté en un cargo político que reintegrado en la judicatura poniendo sentencias.

Miguel Angel Rodriguez Bajon: nacido en 1964, calificado por el periódico «el Plural» como «tertuliano de barra de bar y carretera y macarra matón de los que ya no quedan».

Portavoz del Gobierno de Aznar, y de largo historial vinculado a éste desde que accediera a la Presidencia del Gobierno de la Comunidad de Castilla León. Siendo alto cargo del gobierno popular en Castilla León, se le atribuyó la elaboración de una lista negra de periodistas, valorando sus posibilidades profesionales, sus opiniones políticas, su vida privada, distinguiendo a «los amigos de la casa», a «los neutrales» y a «los anti PP».5 En enero de 1990 le nombran Director de la Oficina de Información del PP, y ya en 1995, Coordinador adjunto para temas de Comunicación, siendo presidente del Gobierno su gran mentor.

Figuraba como pagador de 175.000 pts. a una presentadora de televisión, en dinero b, en los papeles de Bárcenas,6 y ya como Secretario de Estado de Comunicación, se le premia como consejero de REPSOL. Desde entonces aparece como consejero y directivo en múltiples empresas de comunicación.

El 25 de abril de 2011 fue condenado por un delito de injurias graves con publicidad contra el doctor Luis Montes, contra quien el PP de Madrid había lanzado una gran campaña por apostar en favor de medidas paliativas en casos de extremo dolor y gravedad de los pacientes y evitar el mandato de morir con el máximo dolor y sufrimiento del que no acaba de despegarse la jerarquía católica.

Miguel Angel Rodriguez protagonizó otro episodio análogo al de Enrique López, al ser detenido el 3 de mayo de 2013 a la una y media de la madrugada en una céntrica calle de Madrid, por conducir en estado ebrio.7 Acusado por un delito contra la seguridad vial, fue condenado a un año de retirada del carnet de conducir.8

Es el hombre fuerte del Gobierno de Ayuso, y su «ideólogo» tras ser nombrado por la Presidenta como Jefe de su Gabinete.

Para ilustrar algo más sobre el personaje, recordemos algunos de sus twits, sobre sus propios aliados: «Inés Arrimadas es físicamente atractiva, como hembra joven, políticamente es inconsistente».

Javier Fernández Lasquetty: nacido en 1966, otro de los auténticos hombres fuertes del Gobierno de Ayuso, pues previamente a su nombramiento era nada menos que Jefe del Gabinete de Pablo Casado.

Dice tener «profundas y fuertes convicciones religiosas», sus padrinos son, como no, Aznar y Esperanza Aguirre, y pese a que lleva 21 años percibiendo retribuciones por cargos públicos, es un ultra liberal acérrimo. Ha sido Consejero de Sanidad en el Gobierno de la Comunidad de Madrid en 2010, cargo que tuvo que abandonar tras las movilizaciones de los colectivos sanitarios y de los usuarios de la sanidad pública de Madrid contra sus intentos de privatizar seis hospitales de Madrid, al ser desautorizado por el TSJ de aquella Comunidad.

En la actualidad es el Consejero de Hacienda y Función Pública de la Comunidad de Madrid.

La aversión que siente por la Sanidad Pública es tal, que ha lanzado frases como esta: «los médicos no deben ser funcionarios, ¿cuándo se ha visto a los funcionarios curar enfermedades?»9

En una reciente intervención, Mónica García de Más Madrid, le dice que es «un talibán que valora más el manual de la Faes que las vidas de los madrileños», recordándole en la Asamblea de Madrid que «junto al expresidente de la Comunidad de Madrid y ahora encarcelado, Ignacio González, llamaban a los profesionales de la marea blanca matones y extorsionistas»10

Estos personajes no son más que un instrumento chusco al servicio de una política muy perfilada: continuar en Madrid con la senda del ultraliberalismo, del paraíso fiscal, de la desaparición y desprestigio de lo público, de la eliminación de los servicios sociales… No es casual, por tanto, que se produzcan los problemas sanitarios en Madrid.

La realidad es que la posición política de todos ellos es consecuencia de la clase a la que pertenecen. Es la que define su ideología y los intereses a los que sirven.

Para un acaudalado es innecesario adoptar restricciones a la movilidad o medidas que eviten el riesgo de contagios, por la sencilla razón de que se mueven como les apetece, nadie les obliga a acudir al trabajo, a utilizar los medios públicos de transporte, a estar dentro de superficies cerradas durante largas jornadas laborales; pueden dar instrucciones desde sus móviles o portátiles instalados en domicilios amplios y soleado. El riesgo lo sufren los asalariados y las capas populares, que son los que han de correr con todos los peligros inexistentes para aquellos.

De ahí la facilidad con la que Ayuso confina los barrios pobres, salvo para asistir al trabajo, pero pone el grito en el cielo cuando se establece la menor restricción de movilidad para zonas como las del barrio de Salamanca, Pozuelo, Majadahonda, las Rozas…

Lo esencial es comprender que no es la preocupación sanitaria la que decide las políticas de la Comunidad de Madrid, sino el ultraliberalismo, la tendencia cada vez más alineada con la extrema derecha de sus dirigentes, la supeditación a los sectores más reaccionarios de la sociedad española, el afán de destruir lo público y colocar todos sus activos en la órbita de su mercado, la destrucción de lo que queda del llamado estado del bienestar.

Frente a todo esto llama la atención la pobre oposición que se está observando en la Comunidad de Madrid por parte del PSOE/Podemos/Mas Madrid, dada la enorme gravedad de lo que está ocurriendo con el total desprecio hacia la salud de los ciudadanos por parte del Gobierno de esa Comunidad.

Lo dicho: Para entender bien lo que actualmente ocurre en Madrid, es imprescindible tener en cuenta la catadura e historial de algunas de las personas más significativas que dirigen el Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Alberto García


Notas.

1  El Plural, 4 de octubre de 2020.

2  Vox Populi, 1 de junio de 2014.

3  El Plural, 23 de junio de 2015.

4  Judicial.es, 29 de marzo de 2019.

5  El Plural, 2 de abril de 2020.

6  El Plural, 2 de abril de 2020.

7  El Plural, 3 de mayo de 2013.

8  Cinco días, 5 de abril de 2011.

9  Diario Público, 1 de abril de 2020 y 19 de agosto de 2019.

10  Diario Público, 15 de octubre de 2020.

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