Alternativas de futuro para Nerja y Maro

El «Plan Larios» ahonda en el relato hegemónico neoliberal de que no hay más salidas que seguir sus propias dinámicas, y sus crisis periódicas. Relato que está muy instalado.

Hojas de Debate, a lo largo de tres entregas, entrevista a Jorge Alaminos Fernándezdel Grupo de Comunicación de la Plataforma Ciudadana Otro Maro y Nerja es posible.

Segunda Parte: El Plan Larios. Intereses económicos en el espacio natural de Maro y Nerja.

¿Consideráis que las acciones llevadas a cabo por la plataforma desde su fundación están calando y concienciando a la ciudadanía?

Contrariamente al éxito alcanzado en la difusión de la problemática del «Plan Larios», tenemos que reconocer que no hemos sabido llegar a la opinión pública local, la más necesaria para poder detenerlo.

En Nerja y Maro no resulta fácil explicar, o mejor dicho, que llegue a entenderse del todo nuestra oposición al proyecto. Es un pueblo con un elevado índice de paro, de temporalidad y precariedad laboral, y con una de las rentas per cápita más baja de España. El relato hegemónico neoliberal de que no hay más salidas que seguir sus propias dinámicas, y sus crisis periódicas, está muy instalado. Sabemos que, lamentablemente, cuando despertemos de este acelerado proceso, comprobaremos en toda su crudeza, que hemos llegado a agotar los mejores terrenos agrícolas del pueblo, que ha sido sostén de muchas familias durante la anterior crisis de 2008; y de los valores culturales y paisajísticos que nos ha diferenciado del resto de las poblaciones costeras.

Extensión del «futuro« campo de golf

¿Cuáles pueden ser las soluciones para proteger Maro y cuál debería ser su futuro? ¿Hay algún motivo para el optimismo, o acabará Maro en manos de la especulación urbanística y la presión del turismo?

En cuanto a las alternativas para una posible solución al problema, hay numerosas propuestas y algunos estudios ya realizados. En algunas alegaciones al «Plan Larios», como la presentada por un grupo de vecinos de Maro, en su apartado octavo, exponen un plan alternativo de desarrollo para la zona que pase por tener en cuenta, principalmente, el protagonismo y las necesidades de sus habitantes.

La fundación Rizoma, en su alegación de teoría crítica de sistemas, plantean cuatro escenarios posibles, desde dejar la zona tal y como está, hasta la expropiación o cesión.

Iniciativa que ya intentó en su día el Partido Comunista de Andalucía, vencedor de las primeras elecciones municipales de la Democracia de 1979 en Nerja.

En la alegación presentada por la fundación Patrimonio Industrial de Andalucía proponen proteger y poner en valor el rico paisaje industrial y crear rutas alternativas para desarrollar un turismo cultural sostenible, que se complemente con la agricultura.

También existen diversas propuestas basadas en la agroecología y la permacultura, como la de los grupos «Maro en Transición» y «Maro Bello», colectivos compuestos principalmente por nuevos colonos. La mayoría son jóvenes y con nuevos planteamientos en la agricultura, y que han inscrito a sus hijos en la escuela del pueblo consiguiendo de esta forma evitar su cierre por la falta de relevo generacional.

En nuestro propio decálogo de medidas de 2017, ya proponíamos una hoja de ruta detallada para alcanzar otro modelo alternativo de desarrollo para la zona.

Para finalizar, si no queremos que Maro y sus huertas acaben en manos de la especulación urbanística y de la presión turística se hace necesario seguir sumando apoyos, dando la máxima difusión al problema, llegar mejor a los vecinos y abrir amplios debates participativos para encontrar una salida.

Por nuestra parte, una vez finalizado el periodo de alegaciones, y si el Pleno aprueba el convenio, estudiaremos la posibilidad de recurrirlo en los juzgados, y seguiremos imaginando y trabajando para que otro Maro y Nerja sean posible.

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