Y ahora… Venezuela
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Trump no envía buques contra el “narcotráfico”, sino contra la soberanía de Venezuela. El imperio más drogodependiente del planeta necesita su chute de petróleo y repite el guion de siempre: inventar enemigos, criminalizar países y saquear recursos. Hoy la excusa es el “cártel de los Soles”, mañana será otra. Lo único constante es el hambre voraz de Washington por la guerra y el crudo.
De entre los textos cuya lectura recomendamos muy vivamente destaca el que adjuntamos sobre la terrible injerencia de los EE.UU. en Venezuela y la ristra de mentiras esgrimidas por los gringos para “justificar” su intervención y estructurarla. Estos son los puntos de referencia:
El petróleo es el elemento central en esta ecuación. Venezuela tiene las mayores reservas probadas de petróleo del mundo.
El interés de Estados Unidos en los recursos naturales de otros países ha sido un factor determinante en la formulación de su política exterior.
La supuesta defensa de la democracia ha sido utilizada como una herramienta de ataque que se despliega en el ámbito de la información y la propaganda y el aseguramiento de los intereses geopolíticos y económicos de EE.UU.
Las sanciones económicas impuestas a Venezuela.
La complicidad con la extrema derecha venezolana.
La Revolución Bolivariana de Venezuela ha mantenido una política de soberanía energética, asegurando que los beneficios del petróleo se destinen principalmente al pueblo venezolano
Es fundamental que la comunidad internacional reconozca esta realidad y no se deje llevar por la narrativa simplista de la lucha por la democracia. La verdadera batalla en Venezuela es una lucha por la soberanía, la autodeterminación y el control de los recursos naturales. El pueblo venezolano ha elegido un camino de independencia y justicia social que desafía directamente los intereses hegemónicos del imperio yanqui.

