Trabajo concreto

TRABAJO CONCRETO:

trabajo que se invierte en una forma determinada con un fin preciso y
que crea el valor de uso de la mercancía.

Todo trabajo útil de un determinado tipo (el trabajo del sastre, del
zapatero, del carpintero, etc.), y que crea el valor de uso de una
mercancía es un trabajo concreto. «Como creador de valores de uso es
decir, como trabajo útil, el trabajo es, por tanto, condición de la
vida del hombre y condición independiente de todas las formas de
sociedad, una necesidad perenne y natural sin la que no se concebiría
el intercambio orgánico entre el hombre y la naturaleza ni, por
consiguiente, la vida humana» (C. Marx).

Los tipos de trabajo concreto son tan variados como los valores de uso
que producen, lo cual crea condiciones económicas para un amplio
intercambio -en el mercado- entre los productores de mercancías. En
una economía mercantil que se desarrolla espontáneamente y que se basa
en la propiedad privada de los medios de producción, el trabajo
concreto se opone al trabajo abstracto (ver) como el trabajo privado
se opone al trabajo social. En dicha economía, el trabajo concreto
aparece en la producción como trabajo privado de productores de
mercancías aislados que laboran por su cuenta y riesgo y desconocen
las necesidades reales del mercado.

Su carácter social se revela únicamente en el proceso del cambio de
las mercancías, cuando los distintos tipos de trabajo concreto se
reducen a trabajo abstracto cualitativamente homogéneo que forma el
valor de la mercancía. En la contradicción entre el trabajo concreto
y el abstracto, entre el valor de uso de la mercancía y su valor, se
manifiesta la contradicción fundamental de la producción mercantil
basada en la propiedad privada: la contradicción antagónica entre el
trabajo privado y el social.

El grado de eficiencia del trabajo concreto, fuente real de la riqueza
de la sociedad, se mide por su fuerza productiva. Cuanto mas elevada
es la productividad del trabajo tanto más valores de uso se crean en
un tiempo determinado. En la producción mercantil bajo el socialismo,
el trabajo concreto no es trabajo social encubierto, como ocurre bajo
el capitalismo, sino directamente social.

La sociedad socialista regula de manera planificada el proceso de
producción y la distribución del trabajo entre las diversas ramas de
la economía nacional. Ello hace que en la economía socialista no se
dé la contradicción antagónica entre el trabajo concreto y el trabajo
abstracto, uno y otro aparecen como formas del trabajo directamente
social. En la sociedad socialista, las contradicciones entre el
trabajo abstracto y el trabajo concreto se resuelven por medio de la
planificación.

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