Cooperación socialista del trabajo

COOPERACIÓN SOCIALISTA DEL TRABAJO:

unión planificada de trabajadores libres de toda explotación para
actuar conjuntamente en un mismo proceso laboral o bien en procesos
distintos, aunque relacionados entre si.

La cooperación socialista del trabajo abarca tanto las empresas como
la economía nacional del país, y con la formación y desarrollo del
sistema socialista mundial, incluye también la economía de todos los
países que integran dicho sistema. En ello estriba la inmensa ventaja
de la cooperación socialista del trabajo frente a la capitalista,
limitada por el estrecho marco de la economía de propiedad privada.

Es en el régimen socialista donde actúa de manera más plena y
eficiente la nueva fuerza productiva de la sociedad, fuerza engendrada
por la cooperación misma de los trabajadores como forma de
organización del trabajo. El desarrollo objetivo de las fuerzas
productivas modernas hace que la producción se socialice cada vez más,
que los medios de producción y la fuerza de trabajo se concentren, que
aumente la especialización y, con ello, la interdependencia de las
ramas de la economía nacional, de las empresas, de diversas
operaciones de producción.

La cooperación socialista del trabajo, que se establece de manera
planificada partiendo de la propiedad social, constituye una forma de
organización del trabajo que permite un desarrollo ininterrumpido del
proceso de socialización de la producción. Presupone la utilización
máxima del progreso científico — técnico para proporcionar a la
producción una técnica avanzada en todas las esferas del trabajo; se
ve libre de las trabas económicas que reducen las posibilidades de
introducir la nueva técnica bajo el capitalismo.

La renovación y el perfeccionamiento constantes de la base material y
técnica de todos los procesos laborales exige que los trabajadores
eleven sistemáticamente su calificación, su nivel técnico y cultural,
introduce cambios en la división social del trabajo: entre la
producción material y la esfera no productiva, entre sus diversas
ramas, entre las zonas económicas y las empresas.

La cooperación socialista del trabajo se halla estrechamente
relacionada con el crecimiento de la disciplina consciente del
trabajo, con el principio de la dirección unipersonal en el proceso de
producción. Bajo el socialismo, la existencia de las dos formas de
propiedad socialista condiciona las particularidades de la cooperación
del trabajo en cada una de ellas.

A las empresas cooperativo-koljosianas les son inherentes determinados
rasgos específicos en las formas concretas en que se realiza la
cooperación del trabajo tanto en el interior de las empresas (brigada
fija de producción como principal forma de organización y división del
trabajo, particularidades de las formas organizativas de la dirección,
etc.), como en lo concerniente a las relaciones de la empresa con la
sociedad (la planificación directa de la sociedad abarca un circulo
relativamente menor de las actividades de la empresa koljosiana).

A lo largo de la edificación del comunismo en todos los frentes, los
rasgos específicos de la cooperación del trabajo condicionados por la
propiedad cooperativakoljosiana van desapareciendo a medida que se
eleva más y más la socialización del trabajo. Constituye un rasgo en
alto grado característico de la cooperación del trabajo en el
socialismo la actividad creadora de los trabajadores que se presenta
bajo la forma de emulación socialista (ver) y de movimiento por el
trabajo comunista (ver) en todos los eslabones de la producción
social.

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