TOLAND, Juan

Juan Toland (1670-1722)

Diccionario filosófico marxista · 1946:302-303

Toland fue un destacado filósofo materialista inglés, fundador del
movimiento de los librepensadores que ejerció una gran influencia
sobre los “ilustrados” franceses Voltaire, Diderot, Holbach, Helvecio
y otros. Habiendo comenzado con la crítica deísta a la religión,
Toland pasa posteriormente a la posición del ateísmo. Niega la
inmortalidad del alma, la recompensa de ultratumba, la creación del
mundo; demuestra que los libros sagrados no tienen origen divino,
niega los milagros, intenta explicar el origen de la religión por las
condiciones terrenales, &c. El principal mérito histórico de Toland
radica en su teoría sobre la unidad de la materia y el movimiento, al
que considera como la propiedad esencial e inalienable de la primera.
Desde estas posiciones critica a Spinoza, que no consideraba el
movimiento como la propiedad fundamental de la materia, así como a
Newton y Descartes, quienes veían la fuente del movimiento en dios.
La materia, según Toland, es eterna e indestructible; el universo es
infinito. Sin embargo, Toland permaneció en los marcos del
materialismo mecanicista; negaba la casualidad, veía en el raciocinio
el movimiento puramente físico de la sustancia cerebral y no
relacionaba el movimiento de la materia con sus cambios cualitativos.
La principal obra filosófica de Toland es: Cartas a Serena.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:504

Filósofo materialista inglés. Sus ideas se formaron en la época en
que la gran burguesía preconizaba una política de compromiso con la
nobleza, en tanto que la burguesía media se alzaba resueltamente
contra los feudales, en favor del desarrollo capitalista en
Inglaterra. Toland fue el ideólogo de los círculos democráticos
burgueses. Como fundador del movimiento de los librepensadores,
ejerció una influencia notable sobre los enciclopedistas franceses
Voltaire (ver), Diderot (ver), Holbach (ver), Helvecio (ver), &c. Se
convierte al ateísmo después de haber criticado la religión desde el
punto de vista del deísmo. Niega la inmortalidad del alma, la
recompensa en el más allá, la creación del mundo, los milagros,
demuestra que los libros sagrados no tienen nada de divino, y busca el
origen de la religión en la vida terrenal, &c. El mérito principal de
Toland consiste en haber profesado la doctrina de la unidad de la
materia y del movimiento. El movimiento es para él una propiedad
esencial de la materia e inherente a ella. Desde ese punto de vista
critica a Spinoza (ver), quien excluía el movimiento de las
propiedades esenciales de la materia, así como a Newton (ver) y a
Descartes (ver), que veían en Dios la fuente del movimiento. La
materia es eterna e indestructible; el universo es infinito. Pero
Toland no rebasa el marco del materialismo mecanicista (ver); niega la
contingencia; para él, el pensamiento no es más que el movimiento
puramente físico de la substancia cerebral; no reconoce cambios
cualitativos en el movimiento de la materia. Su libro de tendencia
ateísta, El cristianismo sin misterios (1696), desencadenó el furor
del clero y fue condenado al fuego. Para evitar ser arrestado, Toland
debió huir de Irlanda. Principal obra filosófica: Cartas a Serena
(1704).

Diccionario filosófico · 1965:464

Filósofo materialista inglés. Paladín del librepensamiento, ejerció
una poderosa influencia sobre los pensadoras franceses de la
Ilustración: Voltaire, Diderot, Holbach, Helvecio y otros. Partiendo
de la crítica deísta de la religión, Toland abrazó las posiciones del
ateísmo: negó la inmortalidad del alma, la recompensa ultraterrena, la
creación del mundo; procuró demostrar que los libros “sagrados” no
eran de origen divino, negaba los milagros, intentaba explicar el
origen de la religión por las condiciones de la vida terrena, &c. Su
libro El cristianismo sin misterios (1696) provocó la ira del clero,
fue condenado a la hoguera, y el propio Toland huyó. El principal
mérito de Toland radica en su teoría sobre la unidad de la materia y
del movimiento: el movimiento es una propiedad esencial e inseparable
de la materia. Desde este punto de vista, Toland criticó a Spinoza,
quien no consideraba que el movimiento fuese una propiedad fundamental
de la materia, y también a Newton y a Descartes, que veían en Dios la
fuente del movimiento. La materia, según Toland, es eterna e
indestructible, el universo es infinito. No obstante, Toland
permanecía en el marco del materialismo mecanicista: negaba la
casualidad, veía en el pensamiento un movimiento puramente físico de
la sustancia cerebral; no enlazaba el movimiento de la materia con sus
transformaciones cualitativas. Por sus concepciones
político-sociales, Toland era un representante de los círculos
democrático-burgueses de Inglaterra. Obra principal de Toland: Cartas
a Serena (1704).

Diccionario de filosofía · 1984:425

Filósofo materialista inglés, luchador por el librepensamiento.
Habiendo empezado por la crítica deísta de la religión (Deísmo),
Toland se colocó en las posiciones del ateísmo: negaba la inmortalidad
del alma, la recompensa de ultratumba y la creación del mundo,
demostraba el origen no divino de los libros “sagrados”, negaba los
milagros, intentaba explicar por las condiciones terrenales el origen
de la religión, &c. El libro de Toland El cristianismo sin misterios
(1696) provocó la ira del clero y fue quemado, huyendo Toland mismo.
Su principal mérito consiste en haber formulado la doctrina de la
unidad de la materia y el movimiento: el movimiento es propiedad
esencial e inseparable de la materia. Desde este punto de vista,
Toland criticó a Spinoza, que no consideraba el movimiento como
principal propiedad de la materia, así como a Newton y Descartes, que
veían la fuente del movimiento en Dios. La materia es, según Toland,
eterna e indestructible, y el Universo no tiene fin. Pero Toland
quedó en el marco del materialismo mecanicista: negaba la casualidad;
veía en el pensar un movimiento puramente físico de la sustancia
cerebral; no vinculaba el movimiento de la materia con su cambio
cualitativo. Por sus opiniones socio-políticas, Toland era
representante de los sectores burgueses democráticos de Inglaterra.
Su principal obra es Cartas a Serena (1704).

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